De esta receta tengo muchos recuerdos, y la pongo hoy, día del padre por eso mismo. Su aroma huele a fin de semana por la noche, son los momentos en los que mi padre se mete en la cocina, él es cocinero por pasión y solo cocina los festivos y fiestas de guardar, el resto de días se encarga mi madre. La cuestión es que esta receta, muy sencilla, la aprendí de él, como muchas otras que iréis probando, y cuando la hago y comienza a oler no puedo evitar recordar ciertos momentos!!
Lo que espero que vosotros vayáis creando vuestros recuerdos con los aromas, olores que te hacen volver a la infancia, a un momento especial o trasladarte a un lugar mágico.
Hablando de aromas, el otro día leí que las personas con alzheimer lo último que pierden es la memoria a los sabores y los olores, así que si tenéis personas mayores a vuestro cargo recordar y esto y hacerle recetas que sabéis que le gustaban mucho y os lo agradecerán enormemente.
Bueno, no me enrollo más y vamos al lío!!
Ingredientes:
- Champiñones naturales, podéis comprarlos ya laminados o bien enteros y los lamináis vosotros.
- Una cucharada de colmada de harina de trigo.
- Medio vaso de agua
- Un chorreón de vino blanco (Yo utilizo el de mi tierra, el que le da un sabor fascinante y muy característico, manzanilla de Sanlúcar de Barrameda, Manzanilla San león).
- Sal
- Aceite de oliva
- 3 dientes de ajo.
- Taquitos de jamón serrano.
- Perejil, al poder ser natural, y si no tenéis por casa, lo que os digo siempre, del seco, pero no tiene nada que ver, eh?
Elaboración:
Limpiaremos muy bien los champiñones, sobre todo si lo habéis comprado enteros suelen tener mucha tierra, así que con ayuda de un barreño y un colador lavarlos hasta que el agua salga limpia y sin impurezas.
Picaremos el ajito muy pequeñito y lo pondremos a dorar junto con el aceite de oliva, con cuidado de que no se queme,sino le da un sabor muy amargo y va a estropear nuestro plato.
Una vez esté listo el ajo le añadimos la cucharada de harina, y la doramos (Con este paso impedimos que nuestros champiñones sepan a harina). Para hacer este paso retirar del fuego.
Le ponemos el agua y movemos rápidamente, veréis como coge cuerpo y enseguida espesa, y este es el momento de añadir nuestros champiñones, y moverlos frecuentemente. Al principio parece que no hay salsa ninguna, y que la harina lo ha chupado todo, ser pacientes y veréis como a medida que los champiñones sueltan su jugo se va a formar ese salsita tan rica con la que me encanta mojar pan.

Verificar que los champiñones están tiernos y ya tendremos nuestros maravillosos champiñones para comer.
Para terminar me gustaría comentaros que con esta receta voy a participar en un concurso de Jamón de Teruel de Saboores, así que si os ha gustado la receta y queréis votarme podéis hacerlo en el siguiente enlace de facebook: https://apps.facebook.com/easypromos/entries/30213.
No hay comentarios:
Publicar un comentario